Keteké?

December 22, 2008

Leyéndome ayer una revista del corazón cuya lectura jamás reconoceré, descubrí que Telefónica ha traido a la princesita del lujo Paris Hilton para presentar su red social: keteké. Paris estuvo en Madrid y además de “iluminar” la capital, contó a la prensa su intención de dar de alta a su chihuaha Tinkerbell (también mundialmente conocido) en la nueva red social para buscarle un chihuaha español. Je, aún me estoy riendo con el comentario… Y lo cierto, es que me cuesta ligar a Paris con la imagen joven, universitaria y divertida que busca keteké..

Pero bueno, la lectura me sirvió para la idea de este post: hablemos de redes sociales y, por supuesto, de keteké. Se veía venir, después de tanta red social, que uno de los gigantes de este país tenía que animarse a sacar la suya propia. Es lo que tienen las ideas que funcionan, que tienden a masificarse y a dejar de funcionar. Y con esto no queremos decir que keteké no vaya a funcionar, sino que llega un poco tarde y encima no lo hace de cualquier manera, sino a bombo y platillo.

A ver, a todos nos encanta Facebook, o Tuenti, o MySpace. Son estupendos ejemplos de cómo y porqué una red social funciona. Desde Facebook con 2,3 millones de usuarios en España, Tuenti la red social por invitación a la española o el extendido MySpace, las redes sociales crecen sin parar y casi solas. Y esto último es importante. Ninguna de ellas ha disfrutado de un gran presupuesto de marketing pero sí de grandes dosis de viralidad progresiva, espontánea como en facebook y my space o buscada a través del concepto exclusividad en tuenti. Pero han sido los propios usuarios los que han definido el éxito de la red social. Con esto no pretendemos obviar que las razones de éxito de una red social también tienen mucho que ver con su planteamiento y funcionamiento, pero desde luego en el mundo on-line llegar el primero ayuda mucho y más ahora que el mercado está saturado.

En la actualidad, la oferta de redes sociales es tal que supera las necesidades de los usuarios, hasta el punto de que los usuarios nos movemos en sólo 3 de ellas como mucho dándole prioridad siempre a las que están en nuestro idioma. Y con este panorama alentador nace Keteké, la red social de Telefónica. Y la pregunta es ¿por qué?

Pues lo que sucede es que, si lo analizamos bien, tener una red social que funcione es una bomba. La mayoría de los usuarios no son conscientes del inmenso poder que Facebook, Tuenti y demás ejercen sobre sus vidas privadas y datos. Porque no nos leemos la letra pequeña y en la letra pequeña de Facebook (por ejemplo y en la traducción original) dice textualmente:

Por fijando el Contenido de Usuario a cualquier parte del Sitio, usted automáticamente concede, y usted representa y garantiza que usted tiene el derecho de conceder, a la Empresa un irrevocable, perpetuo, no exclusivo, transferible, totalmente pagado, por todo el mundo licenciar (con el derecho a la sublicencia) para usar, copiar, públicamente para funcionar, públicamente para mostrar, reformatear, traducir, el extracto (en el todo o en parte) y distribuir tal Contenido de Usuario para cualquier objetivo, comercial, la publicidad, o de otra manera, sobre o en la conexión con el Sitio preparar los trabajos derivados de, o incorporarse en otros trabajos, tal Contenido de Usuario, y conceder y autorizar las sublicencias del anterior.

Oh. Eso da susto. Somos muy reacios al tema datos pero parece que las redes sociales nos tienen un poco engañados. Saben mucho sobre nosotros, alguno dirá que demasiado. Sólo hay que imaginar como de interesante y atractivo puede ser este conocimiento para cualquier empresa. No sólo datos demográficos, sino mucho sobre lifestyle, cultura, aficiones, ocio, etc. Entonces ya resulta comprensible el lanzamiento de keteké. Pero claro, las redes sociales no funcionan así o porque sí.

Ningún presupuesto de marketing puede comprar la espontaneidad y la viralidad y eso es lo que parece que está haciendo Telefónica. Tenemos a keteké hasta en la sopa y por mucho que nos digan que si es fácil, que si integra el móvil, que si juegos tipo second life y todo eso, keteke tiene que superar 2 obstáculos: la asociación con una marca (y compartir nuestra vida con dicha marca) y llegar un poco tarde. Sin embargo, es posible que en el mercado español aún quede un hueco para una red social que pueda ofrecer algo diferente. ¿Lo tendrá keteke?

En fin… vamos a apuntarnos a ver qué pasa ;-)

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